“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

martes, 30 de septiembre de 2008

Sigo viviendo

Metamorphosis, 1970 / 1980 - MARIO ANTÍGONO

Si en este amanecer
fluye la luz del sol por mis arterias
y en mi corazón
brota un manantial de luz de serena,
aunque el estío esté agonizando
y nazca el otoño dorado
con largas crines de plomo,
es sólo porque sigo viviendo.

Si esta radiante mañana
rompe en mi mirada
y anida en mis labios
el silencio y la nostalgia
como un limpio conjuro,
reposando en los estribos
del muelle del paraíso,
es sólo porque sigo viviendo.

Si en este amanecer
los granizos cubren el mar
por más que sea un estéril desierto,
y las rocas son fértiles óvulos
para engendrar la alquimia
de la plenitud y la verdad
en el soplo vital de mi existencia,
es sólo porque sigo viviendo.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Volcán herido

Volcanes II, 1984 - FELO MONZÓN

A través de mi ventana
descubro un universo
de infinitas estrellas
que destellan en la noche
como un faro sin retorno
en el viejo malecón de la bahía.

Y allá, en lo alto, sobre la cúspide
del más lejano de los planetas
se abre un volcán herido
que arroja una luz pura
e inunda de tornasol
los jameos de mi médula.

Y vibra mi mirada
en cada suspiro,
en cada abrazo,
en cada latido
y en cada rumor
de este río de magma
que me mantiene febril
en el círculo de mi desvelo.

Y se lubrica con fuego mi piel
y prende el bosque de mi razón,
donde crecen las rosas
junto a la proa de mi memoria,
y me sostengo sosegado
y desnudo en mitad de mi sueño
esperándote junto a mi ventana.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Si te arranqué el tiempo

The Enigma of the Hour, 1912 - GIORGIO DE CHIRICO

Si te arranqué el tiempo
fue sólo para que no envejeciera
mientras tu estabas dormida
en tu nube de cristal.
Si desgajé el tiempo
del corazón del tiempo
fue sólo para quebrar esta rutina
que hace aguas en mi interior.
Si extirpé las horas
que fluían por mis arterias
hasta las yemas de mis dedos
fue sólo por tu ausencia.
Si me despojé de esta monotonía,
que sólo me cansa y revienta
y hace añicos mi cerebro,
fue sólo por encontrarte en la eternidad.

Hoy te lo vuelvo a entregar
desnudo en una gota de rocío
y en las primeras hojas doradas
de este otoño que siempre regresa.

sábado, 27 de septiembre de 2008

En las ascuas del océano

Y la tierra estaba sin forma, 1985 - Francisco Arjona


... y yo,
tan frágil,
fui tronco,
fui cielo.


MÍA 

Hoy he sentido el peso del océano
recorriendo mi cuerpo,
con las luces y las sombras,
con el silencio florecido
en cada una de las estrellas
y en las tiernas espinas
de las rosas de abril.
Hoy ha renacido 
la mariposa 
que ya fue crisálida
y planea en la fresca brisa
de la lánguida mañana,
con un sudario de espumas,
creciendo en la neblina
del viento del sur.
Hoy arden las olas
y en las llamas de cristal
se queman los verbos,
los adjetivos y los adverbios,
los nombres y los pronombres,
y en las ascuas del inmenso océano,
sobre una columna de humo, 

sólo estás tú.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Los hilos de la muerte

El guardián caído, 1515 - MATTHIAS GRÜNEWALD



Sin palabras,
porque la muerte
acuna en el silencio
lo que la vida mece
en las flores del olvido.

Nudos de palabras
y agujas de silencio
para tejer la vida
con hilos de muerte,
porque la muerte acecha
en cada esquina.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Hebras de luces

Energie, 2006 - DIANA KRASSELT

Penetra una explosión
de hebras de luces
por las cicatrices
de mi alma desnuda
y me produce un escalofrío
de espumas y olas ácidas
que hace reventar
miles de volcanes
en el fondo del océano
de mis silencios de acero.

Es un llanto marino,
colmado de salitre,
y de savia de corales
que derriba la espesura
de mis auroras boreales
en las vísperas del otoño
para licuar el ébano
del crepúsculo sagrado,
cubierto de tiernas hojas
y de raíces de marfil.

Sólo perdura el rumor,
en medio de las frías brumas
en este bosque de orquídeas
que renació de las brasas
y de las calcinadas cenizas
de la hoguera nocturna,
a modo de ritual de pasión
para hundirse en el sudor
de la carne trémula
en las astillas de un espejo.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Así

Couple, 1983 - ANTONI GUANSÉ

Así, en la plenitud de la vida,
con las manos llenas de amor y sueños,
con la mirada cargada de ilusiones y esperanzas,
con los labios inundados de silencios y palabras,
así quiero navegar en ti.
Así, pura y transparente,
sensible y delicada, inmensa y radiante,
inteligente y cálida, comprensiva y dulce,
sincera y valiente, así, como tú eres,
así quiero ser yo en ti.

martes, 23 de septiembre de 2008

Volverán a crecer los lirios

Jarrón con lirios, 1890 - VINCENT VAN GOGH

Al romper el día se han muerto
los lirios antes de florecer.
Desde la oscura madrugada
los he sentido suspirar y gemir
entre lamentos, enredados
en el sudor de aire cálido
que hostiga mi cuerpo.

Yo, hundido en mi quietud,
entre bostezos y desolación,
sólo he podido contemplar
el retirado rincón del jardín,
donde las maduras cerezas
se diluyen sobre la tierra cobriza
para ser savia de un nuevo árbol.

Y cada lamento, cada gemido,
cada suspiro, sólo es un cuchillo
que se me clava en el costado,
y de mi honda herida
brota un surtidor de lluvia ácida
que anega todo mi cuerpo
y arrasa el paisaje.

Y cada gota de sangre
es el estiércol necesario
para labrar y abonar los campos
de mi
alma desolada,
sin dudas, sin dolor, sin desaliento.
Y, sólo entonces, volverán a crecer los lirios
en los surcos de las heridas de mis manos.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Indiferencia

The Beginning of the End, 1988. - ERIC FISCHL

Te miro y no te veo.
Sólo veo tus labios volando
sobre una nube negra.

Te miro y no te veo.
Sólo veo tus rojos besos
encerrados en la luz
de la luna nueva.

Te miro y busco los besos,
busco los labios pero no te veo.


Quizás yo no tenga ojos
y estén vacías mis cuencas.
Quizás tú ya no tengas labios
y sólo quede el gran hueco
de la indiferencia.

domingo, 21 de septiembre de 2008

A veces

Tracciato umano II, 1960 - ANTONIO BUENO

A veces,
tengo miedo
de las estrellas,
tengo miedo
de mis palabras,
tengo miedo
de mis silencios.

A veces,
tengo miedo
de la soledad,
tengo miedo
de tocarte,
tengo miedo
de mirarte.

A veces,
tengo miedo
de soñarte,
tengo miedo
de mi mismo,
tengo miedo,
demasiados miedos.

A veces,
el amor nos juega
una mala pasada,
se refugia en otro cuerpo
y se enreda en otra alma,
y nos deja solos
con el deseo a flor de piel.

A veces,
nos abandona el amor
desesperados en la distancia,
el amor desaparece
sin saber por qué
y volvemos a encontrarlo
en una nueva mirada.

A veces,
las cosas suceden en un instante como las perseidas
que cruzan el firmamento en las noches de verano,
pasa el amor y no lo palpamos
quizás por temor a quemarnos en la eternidad
y, como a las cerezas en agosto,
sólo el tiempo nos hace madurar.
-
A veces
lo fugaz es un impulso,
una desazón, una condena,
somos dos y resulta que sólo somos uno
por más que queramos ser dos,
y esos momentos se hacen tan eternos
que nos cosemos el corazón con hilos de pena.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Cáliz de luz

Desnudo en el agua, 1925 - Salvador Dalí
Recostado
sobre la 
arena cálida,
me abruma este deseo
de profanar tu sagrario.


Necesito saciar mi sed
en el cáliz de luz,
que anudas en el vacío
de tu ardiente cintura.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Sangra mi memoria

Wisteria, Cookham - 1942 STANLEY SPENCER
Sangra la memoria
y las heridas
son negros abismos
por donde se diluyen
las estrellas del firmamento.
El alma se desnuda
se tiñe de tristeza,
y desaparece lentamente
en medio de la nada,
hundiéndose en la distancia
para brotar entre los estambres
de las glicinias que florecen
junto a tu ventana.

jueves, 18 de septiembre de 2008

En el umbral de mi retina


Reflejos, 1987 - JAVIER CLAVO


Detrás de las puertas del jardín olvidado,
en la penumbra gris de mi memoria,
crecen las pálidas azucenas y las inmensas acacias
bajo las que copulan un sortilegio de desnudos
que desprenden un profundo olor a azufre y ceniza.

El calor del mediodía
revienta la piel morada de los pétalos heridos
y envuelve con sudarios los cuerpos temblorosos,
que se agolpan en los túmulos
y fermentan en las riberas de las fuentes de mercurio,
mientras una luciérnaga eyacula sobre un girasol de fuego.

Al caer la tarde,
cuando la huella de la luz fugitiva
se desliza hacia el vacío de la densa noche
y se desangran las flores
cortadas con el cuchillo del reflejo de la luna,
un manto de nieve tibia se derrite en el umbral de mi retina.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Al otro lado del río

Isla de San Luis de París, 1890 - SANTIAGO RUSIÑOL


Nuestra vida
es como un mar,
como un lago,
como un río,
como un inmenso 
océano.

Nos enamoramos 
siempre
de la otra orilla
y nunca nos decidimos
a cruzarla.

A veces,
como canta Drexler,
brilla la luz
al otro lado del río.

martes, 16 de septiembre de 2008

Ilusiones quebradas

Boat abandoned, 1850 - FREDERIC EDWIN CHURCH
A todos los seres humanos que se dejan
la vida en el Mar Mediterráneo y en el Océano Atlántico
en busca de su propio sueño.

Quizás fue un nuevo intento para alcanzar el sueño
en este norte incierto que también es sur,
aunque el cauce de este océano
esté ya fundido por el intenso dolor.

Otro amanecer teñido en sangre
y la mirada perdida en el cielo,
con el susurrante llanto del mar
y la muerte navegando entre las olas.

La distancia ha vuelto a quebrar las ilusiones,
y vuelven a abrasarse las almas,
y vuelven a ahogarse los cuerpos
en las jambas azules de la puerta de Europa.

Hemos convertido 
esta travesía 

en una inmensa urna de duelo y cenizas,
y en el gran cementerio del siglo veintiuno.

Esta manera
de vivir y morir es
una perversión.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Como Lady Godiva


Lady Godiva, 1897 - JOHN COLLIER


De nuevo me encuentro
limando los barrotes de mi alma,
agarrando el péndulo de la vida
desde el hechizo del severo insomnio
hasta el abismo de las auroras infinitas.
Vengo del naciente
como una frágil amapola
atravesada por una saeta de luz fría,
como una tierna azucena de hielo
florecida en la piel de un cuchillo,
y me siento un fugitivo en mi destierro,
allá en lo alto del hueco
frío y húmedo de la cordillera,
sin alcanzar jamás la cumbre dorada.
Regreso al poniente
desprovisto de máscara,
a corazón abierto,
y abrumado por el canto
de un coro de mirlos,
y me encierro en el invernadero
donde cultivo cada noche
las delicadas orquídeas
que mueren siempre
en el albor del nuevo día,
sumergido en el crepúsculo
de las luces y las sombras
que se alumbran dentro de la mirada,
y apareces tú
en el bosque de mi vigilia,
pura, virginal, transparente,
como Lady Godiva,
cabalgando en el vértigo de mi garganta.

domingo, 14 de septiembre de 2008

No necesito más

Three Delegates, 1982 - JEAN MICHEL BASQUIAT

No necesito más
que ver crecer la hierba
y sentir el vaho fresco
de la niebla evaporarse
en el diapasón de tu mirada.

No necesito más
que respirar el eco de una caracola
y arrullarte en el envés de una hoja
y en la corola de una flor
para renacer en el gineceo de tu alma.

No necesito más
que cribar las cenizas grises
en el fuego de mis silencios
mientras me hundo en el caos
de un lienzo herido de Basquiat.

No necesito más
que regar las amapolas
que brotan en tu dorada piel
y cultivar las gemas de albahaca y azahar
mientras escucho un Nocturno de Chopin.

No necesito más
que navegarte en el océano
de septiembre en luna llena
cuando las olas se adentran
en las arcillas de mi memoria.

No necesito más
que gozar con el hechizo de plata
de tu frágil huella de arena
mientras leo un poema
de Jaime Gil de Biedma.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Llegará el Otoño

Algonquin October, 1915 - TOM THOMSON
A Mía, con el deseo de que
su Otoño sea siempre Primavera.

Llegará el Otoño

y los campos se volverán ocres,
verdes oliva, rojos, dorados,
amarillos, anaranjados, sepias.

Llegará el Otoño
y volveremos a comer castañas,
nueces y avellanas,
peras y manzanas,
uvas, piñas y naranjas.

Llegará el Otoño
y tú continuarás floreciendo
como el ciclamen,
como los pensamientos,
como los crisantemos,
como las violetas.

Llegará el Otoño
y tú lo seguirás vistiendo
todo de eterna Primavera.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Intenso abrazo

Abraçada intensa, 1982 - EDUARDO ARRANZ-BRAVO

Te desnudo despacio,
a la luz del antiguo farol
que alumbra el patio
donde cuelgan los rosales,
y te cubro con el lienzo
de tiernas flores marinas
y de tus brazos brotan
las bridas de mi piel.

Te seco las lágrimas,
que caen como estrellas
por la suave tez
de tus entrañas,
y te baño con el rocío
embriagador de los corales
en las primeras luces
de la nueva aurora.

Te beso en los labios
con el ardor y la dulzura
de una larga noche
de amor apasionado
y, con un intenso abrazo,
me vacío en ti como la ola
que derrama la espuma
en la orilla de la bahía.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Después de un eclipse

Eclipse, 2006 - JOSÉ MARÍA SICILIA

Durante demasiado tiempo
has sido matriz
de intensa pasión
y, en muchas ocasiones,
como la esplendorosa
Victoria de Samotracia,
eras enseña de la belleza.

Y ahora, a años luz,
de las auroras boreales,
te conviertes en el vértice
de mis desgarradas entrañas
y te enquistas en la resina
de las ruinas de Nínive
después de un eclipse de sol.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Antes de que anochezca

Arquitectura acristalada con luna, 1999 - CARLOTA CUESTA
Antes de que anochezca,
y el sol se convierta en una fría corona de mármol lívido,
y se alce la luna en la eternidad de la noche
como una lámpara de aceite 
flotando en el firmamento,
haremos del frágil gozo una dura roca de hielo.

Antes de que anochezca,
y las tiernas flores se desnuden en la cera
de tus labios vacíos sobre mi boca muerta,
y tus dulces colinas se tornen en llanuras cubiertas de cenizas
y el agua se funda con el humo y el viento,
temblará en tu voz el mar de mis silencios.

Antes de que anochezca,
y la densa bruma teja con hilos de soledad
miles de nubes sobre el apagado faro de mi sombrío puerto,
y en la lejanía, sobre la línea del horizonte
brillen los astros y planetas
y tu terso rostro siga latiendo en mi mirada,
volveré a ser tierra llena de sed.

martes, 9 de septiembre de 2008

Trazo fugaz

Seated man, 1994 - JACOB GILDOR



No quiero honores, ni falsos júbilos,
ni desamores, ni graves derrotas,
ni lamentos, ni afónicos olvidos,
solo mecer las lágrimas
que germinan en los rayos luna.

No quiero que apagues mis silencios,
ni que rompas la brújula
que sostiene la rosa de los vientos,
solo que tu fértil boca
construya los derrumbes de mi alma.

No quiero que quiebres la osadía
de descifrar los enigmas que guardan las estrellas,
ni que los muros de los atolones
se conviertan en frágiles vanos del océano,

solo que nuestro futuro sea radiante en el firmamento.

No quiero que dilates más el tiempo,
aunque sigo siendo el mismo esclavo de las vísperas,
sólo soy un trazo fugaz de tu huella eterna.