“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Horas de viento

The children of cronos, 2002 - VICTOR HAGEA

El cielo se alumbra jardín
cubierto de cerezos
y rielan sus pétalos
sobre un mar estrellado
que arde en el silencio.

El océano es un desierto
donde reaparece el infinito
y un manto de aguacero
anega los nervios de la luna
en el vacío de la noche.

Se quiebra la muerte
en el cáliz de la vida
que vierte la marea
sobre la piel desnuda
de una corola virgen.

Detrás del horizonte
late deshabitado el destino
dentro de un reloj de sal
que descuartiza las horas
y las convierte en viento.

15 comentarios:

  1. Parece que fuera inavitable el destino (¿lo crees?), o quizás estés así de determinista, en cualquier caso, ese estado de ánimo te arranco hermosos versos.

    Un abrazo, o dos.

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  2. Tu viento mece la palabra, la acaricia, y ella se conmueve ante la llegada del poeta.

    Noray vos entendes cuando digo que llegar a tu casa es un placer del alma, espero que si. :)


    Me reclino ante tu poesía como en un antiguo rito zen.


    MaLena.

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  3. Noray:
    Creo que sabes que me gusta buscar poemas dentro del poema y aquí tienes, al menos, dos. Uno es el POEMA en su totalidad y OTRO los últimos cinco versos.
    Un abrazo.

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  4. ¿Existe realmente el destino, Noray? ¿O es el destino, simplemente, la trampa en espejismo que nos hace el tiempo? Me quedo con tu viento, con tus horas descuartizadas; con la sal que preserva la ilusión de lo infinito... Abrazos.

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  5. Ufff...has descrito un cielo y un mar que creo que voy a romper todos los relojes de sal para parar el tiempo y quedarme en esa playa...

    Qué hermoso, Noray querido!!!

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  6. me he quedado con los últimos 5 versos auténticamente atrapada.

    y qué decirte? siempre la pintura y la música son un acierto, coincidimos en gustos (ya lo sabes )

    Besicos a puñaos

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  7. En el horizonte destino
    de viento y olas
    con luz en el infinito.

    Cuánto nos inspira el mar
    Noray, es una constante en
    nuestras vidas.

    Un abrazo fuerte

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  8. Me ha gustado mucho la enumeración de pensamientos o sentimientos estrofa a estrofa. Independientes entre sí, metáfora a metáfora. Se crea un estado de ánimo reflexivo, casi sin querer. Y en la última se afronta la conclusión. No creo que sea un poema sobre el destino que creo la reflexión sobre el dentino era el destino de esa embriaguez que nos trasmites.
    Lo de "los nervios de la luna" no es una imagen, es un climax en el climax del poema. Ahí, el músculo se relaja, paradójico...

    Scorpions... también me gustan mucho.
    beso.
    Laura

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  9. Tú eres de viento Noray y no hay duda que te lleva a elegir las palabras mas bellas para tus escritos...
    No se que mas decir.. no puedo agregar mas... cuando su inteligencia me supera y solo queda la sensación bonita de leerte!!!
    Besos a tu alma bella y perdón por a veces no entender algunos escritos...!!!

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  10. excelente trabajo que retrata muy bien ese momento devorador que apremia en el titán
    por querer cambiar su destino marcado

    Felicitaciones

    besos Poeta
    demás decir que los versos son una delicia:)

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  11. Que descuartiza las horas y las convierte en viento... hermoso!
    ojala el destino fuera solo polvo sin olor perdido en un inmenso desierto ahumado...

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  12. Te ha salido un poemazo, de veras. Da para leer varias veces y pensar.
    Ese quebrar de la muerte sobre la piel desnuda, me encanta :-)
    Un abrazo, poeta.

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  13. Horas de viento, que el mundo deja, para aturdirnos... Pero siempre tendremos tiempo de componernos de nuevo...

    Saludos y un abrazo.

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  14. Querido Noray:

    Me has hecho gozar contigo la ebriedad del mar, como un desierto -la metáfora es tan natural y a la vez un hallazgo genial-, de la sal y el viento. Enhorabuena.

    Gracias por abandonar de vez en cuando tu noray, con el que pareces fundido, y venir a dejarme comentarios tan generosos.
    Besos. Elvira

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Inexorablemente, dos somos infinitamente más que uno.