
Rosa ensangrentada, 1930 - SALVADOR DALÍ
No recuerdo ya
si la rosa
dejó de llorar
en la esquina
de la memoria,
o si el ayer
no ha sido
y nunca fue
más que olvido
de un presente desnudo
en la pétrea contemplación
de un frágil futuro.


Si muero esta noche
entre las huellas de tu piel,
no derrames una sola lágrima
ni pronuncies palabra alguna.
Tan solo calla, siénteme,
respira profundamente
y entiérrame donde florece el silencio.
