“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

lunes, 22 de febrero de 2010

La raíz de una lágrima

Las lágrimas de San Pedro (detalle), 1587/96 – EL GRECO


La raíz de una lágrima
nace en el vértice del viento,
cuando el tiempo se detiene
y se abre de par en par
el vientre del verbo.

Brota en las glándulas
del penetrante silencio,
donde crecen los nervios
y las células vírgenes
de remotas palabras.

Emerge de la nada
y busca la epidermis
asomándose al vértigo
de una mirada efímera
que sin luz agoniza.

22 comentarios:

  1. Muy cierto, amigo Noray. Muy cierto. Nace del vértice del viento.
    Precioso poema.

    ResponderEliminar
  2. Qué bien sienta leerte, querido Noray.



    Un beso muy fuerte.
    B.T.C.N.

    ResponderEliminar
  3. que sin luz agoniza!

    Tu sueles decirlo así,como tan fácilmente

    que la lagrima mas diáfana

    antes de leerte ya cuaja,

    y es un poema que nos llama!

    besos

    ResponderEliminar
  4. La imagen de la mirada efímera que sin luz agoniza, provoca mas de una lagrima Noray, magistralmente dicho y contemplado.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. La primera estrofa todavía hace eco en mi alma, que saborea tu poesía poco a poco, sublime!
    Besos,
    Chiqui.-

    ResponderEliminar
  6. Eres tremendo...me invades en emociones al leerte, impecable Noray, eres un gran poeta, todavía mi piel sigue erizada...

    bravo.


    cariños.
    muakkkkkkkkkkkkkkkk

    ResponderEliminar
  7. "Los ojos poseen, independientemente de uno, sus pobrezas, quiero decir, su oficio, algo
    que resbala del alma y cae al alma." Un gran abrazo.

    ResponderEliminar
  8. Dicen que una immagen vale más que mil palabras, pero en esta caso imagen y palabras han estremecido mi corazón

    Un beso Noray

    ResponderEliminar
  9. La lagrima nace del vertice del viento y se configura de los sentimientos más nobles de nuestro ser.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  10. Bello poema ilustrado
    Una delicia,como siempre, pasar por aquí
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  11. El primer verso vale un potosí.

    Un beso.
    Laura

    ResponderEliminar
  12. Como brotan tus versos arrancándole al viento la ternura..

    Poeta.

    Excelente como siempre..


    Un abrazo
    Saludos fraternos..

    ResponderEliminar
  13. Siempre que cuento con tiempo,subo a mi nave blogera y salgo de blogs...
    Ya sabes que me encanta pasar de visita por aquí, vengo siempre porque me reconforta. Hoy llego desde Cuentos y Orquídeas y tengo un nuevo cuento a ver si gusta, hecha esta la invitación entonces, te mando un fuerte abrazo. Mucha luz y hasta pronto...

    ResponderEliminar
  14. Tus versos y esa pintura del Greco, hacen de tu casa un lugar sublime.


    Un beso al viento.

    ResponderEliminar
  15. Las lágrimas, una gota del alma expuesta hacia el exterior, un lamento o una alegría, que se nos escapa y se hace visible, para que sea compartida.

    Bella obra de arte, y poema con mucha sensibilidad y fuerza.

    Abrazos,
    Anouna (Me encanta la música de fondo, bella)

    ResponderEliminar
  16. La raíz de una lágrima...
    Muy bello amanecer en este dulce espacio, ante todo gracias por la joya que nos acercas.

    Gracias por compartir.

    Cálido abrazo.

    ResponderEliminar
  17. Y una lágrima en tus versos se convierte en la raíz de la poesía.
    Estimado Noray, me dejas admirativo.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  18. Ay, que poema tan precioso Noray, para un maravilloso cuadro de El Greco.

    Me lo voy a copiar, con tu permiso, para leerlo con frecuencia, entre mis favoritos.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  19. Emociona esa expresión
    en la mirada, tu supiste
    pintarla con palabras.

    Un abrazo grande

    ResponderEliminar
  20. Precioso tema y buen desarrollo, me encanta leerte.

    Un abrazo.

    Rocío

    ResponderEliminar
  21. No quisiera estropear tanta belleza... ¡enhorabuena!

    Besos.

    ResponderEliminar
  22. El vent em du el flaire
    d’un record
    i neix la llàgrima,
    tornant al passat proper
    d’un temps
    que ja no hi és,
    obrint-se al ventre
    de mots caducats.
    S’eixuga el flaire
    i la gota eixuta
    s’ha perdut
    entre el silenci
    esperant l’escrutini
    de noves paraules
    que volen néixer,
    paraules,
    que venen de lluny.
    Cap la foscor del no res,
    amb la carícia sobre la pell nua,
    va relliscant cos avall,
    el darrer raig de llum
    d’un capvespre matiner
    i s’emporta la mirada
    que fita un horitzó llunyà.

    ResponderEliminar

Inexorablemente, dos somos infinitamente más que uno.