
Sólo soy como la hojarasca
que corre muerta río abajo,
empujada por la brisa de la noche,
mientras la luna se deshilacha
con timidez sobre mi piel.
Mis ojos sienten ya el peso del aire
que con su rumor invita a girar la llave
de esta cerradura en la que habito.
El océano está en calma,
sobre las ingenuas olas se destejen
una legión de palabras estampadas
que al alcanzar su cenit la noche
se sumergirán para siempre.
El océano está en calma,
sobre las ingenuas olas se destejen
una legión de palabras estampadas
que al alcanzar su cenit la noche
se sumergirán para siempre.
suena a derrota que desemboca en mar muerto
ResponderEliminar... palabras empapadas de talento
maravilla...
El silencio y la noche, mis favoritos...
ResponderEliminarinvita a pensar, soñar, escribir, con suerte pintar...
p.d.: Podés ver algunas de mis cosas en la presentación de imágenes con el nombre Mis Pinceladas
un beso silencioso
Sigo pasando por tu casa para leer tus poemas.
ResponderEliminarSaludos
Camille
ResponderEliminarGracias. Siempre tan preciso en los comentarios.
Un abrazo.
Compartimos silencios, ideas, sueños, palabras, noche, estrellas, la pintura (pero yo soy un manazas).
ResponderEliminarUn beso
mentidero38
ResponderEliminarGracias por amarrar en mi noray. El atraque es gratuito, puedas regresar cuando quieras.
Saludos.
Noche a noche venir
ResponderEliminary sin intentos sentir
como empapan las palabras
estampadas destejidas
surgidas del océano
en calma,sumergidas
en el cenit de la noche...!
Festival nocturno ofrece
tu creación,duende...
al que mi alma ya no puede
dejar de acudir!
Como hojarasca a veces nos sentimos.
ResponderEliminarNada mejor para entrar en nosotros y sumergirnos.
Abrazos.
Me relajó tu poesía.
ResponderEliminarEs hermosa y plácida.
Saludos.
Una bella imagen de tu discurrir entre las letras.
ResponderEliminarPero, amigo mío, disiento.
No eres hojas muertas. Tu poesía está viva y dispuesta, como un inmenso nenúfar en un estanque oscuro.
Un beso.
Soledad.
Es un placer leerte... suspiro y sigo leyéndote...
ResponderEliminarbesos
Noray, en el mar de tristeza mi nave no ha de perder el rumbo, más bien llegará al puerto donde la poesía atrapa reflejos de luna y las hojas secas alimentan sueños de sirenas.
ResponderEliminarLa hojarasca está muy lejos de poder sentirse comparada contigo, talentoso poeta.
ResponderEliminarAleja de ti derrotas y fracasos y remonta majestuoso el vuelo. En el cielo está tu sitio.
Un brindis por esa pluma inalcanzable para el resto de los mortales.
Un abrazo enorme y mi admiración como siempre.
Hasta pronto.
Mía
ResponderEliminarEs un honor inmenso que llegues cada día a mi puerto y acaricies con tus palabras este trozito de mar.
Un beso
Ybris
ResponderEliminarEs cierto, tenemos que sentirnos como la hojarasca, como los desperdicios de piel de las arboledas. Sumergirnos en nosotros mismos para purificar con nueva savia nuestro futuro.
Un abrazo.
Toro
ResponderEliminarMuchas gracias. Si te relajó mi poema, he conseguido algo grande. Sobre todo en estas semanas que estás en baja forma.
Un abrazo.
Soledad
ResponderEliminar¡Qué belleza ser nenúfar! Me gustaría ser hojarasca que se torna en nenúfar.
Un beso.
Enredada
ResponderEliminarCréelo, el placer es mío. Si tú disfrutas con lo que yo escribo, habré conseguido la felicidad de esta noche.
Un beso.
Catalina
ResponderEliminarMuchas gracias por tu comentario poético.
"En el mar de tristeza mi nave no ha de perder el rumbo, más bien llegará al puerto donde la poesía atrapa reflejos de luna y las hojas secas alimentan sueños de sirenas", mientras yo, sentado en mi noray, descifro el lenguaje de las estrellas en cada noche de plenilunio.
Un abrazo
Alatriste
ResponderEliminarNo me digas que una arboleda en Otoño no es una maravilla. ¿No te has fijado en la gran tonalidad de colores que tiene las hojarasca en una mañana de Noviembre? Es un espectáculo de la Naturaleza. Como le escribía antes a Soledad, quiero ser hojarasca que se torne en nenúfar.
Un abrazo.