“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

martes, 18 de marzo de 2008

Anoche

La cabeza de Ícaro, 1900 - ODILON REDON


Anoche me hundí
en la soledad de mi alma
y tuve miedo.

Braceé en un silencio de alondras encendidas
y volé sobre las alas de mi doliente Ícaro
para licuarme en estrellas de añil y fuego.

Me ungí con el aceite de tu ausencia
y viví la infinita desolación de las caracolas
florecidas en la luz de tus labios.

Labré de besos tus nacientes auroras
y me arrullé en el trémulo
oleaje de tus abrazos.

Me entregué a tus acantilados de lilas y azucenas
y me dormí en el recodo seguro
y silente de tu aliento.

Acaricié la luz temprana de tu sueño trasnochado
y me precipité al laberinto del horizonte
donde reside el Minotauro.

Anoche me hundí
en la soledad de mi alma
y tuve miedo.

2 comentarios:

  1. Maravilloso, extremadamente bello, y no exagero. Nada puedo decir sino acompañar con el silencio, esta poesía que habla por sola, sin nada que acotar. Un abrazo amigo mío, yo también me identifico con vos. Felices Pascuas

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  2. Jose desdeminoray19 de marzo de 2008, 9:45

    Acompañar con el silencio es quizás lo más extraordinario que se pueda hacer. Gracias por regalarnos tus sentimientos.

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Inexorablemente, dos somos infinitamente más que uno.