“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

miércoles, 28 de mayo de 2014

Un simple latido


Relojes blandos, 1933 - SALVADOR DALÍ

Los secretos casi siempre
se guardan en el corazón
bajo siete llaves.
Hay secretos que sólo
pueden enhebrarse a solas
en el agujero de la noche,
cuando se paran en seco
las manecillas de los relojes,
cuando los ojos se clavan
en el cristal de la ventana,
y la memoria naufraga
entre un carillón de imágenes
que nunca llegan a ver la luz.
Hay secretos inconfesables,
que a pesar de ser sombras
son mucho más feroces
que la propia muerte.
Sé que aunque le esté ganando
la batalla al tiempo,
cada día es tiempo de recomenzar.
Sé que todos los relojes
marcan la misma hora a destiempo.
Sé que cada instante
es un simple latido
y en cada latido
me juego la eternidad.

domingo, 11 de mayo de 2014

Petróleo en un haiku

Skin Deep - JEREMY ENECIO


Tanto petróleo
bañando nuestras costas
nos contamina.

martes, 15 de abril de 2014

Ráfaga de esperanza























Between the lights - GRAHAM DEAN

La luz nace donde la oscuridad muere,
como se evapora la vida
cuando acecha la muerte alrededor.
La luz se forja lentamente entre las sombras
cuando se abren de par en par al nuevo día.
La luz, como la palabra,
siempre aguarda en silencio,
latiendo en el corazón de la noche.
Entre la nada y el todo,
entre la luz y lo oscuro,
solo existe una ráfaga de esperanza
para comprender un tiempo impreciso.

miércoles, 9 de abril de 2014

Siempre hay un silencio

















La noche del silencio, 2010 - CARLOS MATALLANA

Siempre hay un silencio
que desgarra las horas de la noche.
Es el mismo silencio
que revienta el alba entre los labios.
Siempre hay un silencio
que nos precipita a la última palabra.
Es el mismo y único silencio
que nos cala el cuerpo hasta desangrarnos.

jueves, 13 de marzo de 2014

Para armar el poema


Poema, 1968 – JOAN MIRÓ

Hay luces que destellan en la noche
como los antiguos faros de la isla.
Encienden todas las sombras,
aunque en nuestros corazones
continúe cayendo el aguacero
que va arrastrando el lenguaje
hasta lo más profundo del silencio.
Son las palabras las que navegan
por debajo de la piel
sorteando los muros de la noche,
que se hacen contrafuertes de la memoria,
y vuelven a aflorar una y otra vez
entre los diques de la ausencia
para armar el poema.

viernes, 31 de enero de 2014

Y yo no sé si aún sigo necesitándote


Habitación de hotel, 2006 - UBAY MURILLO

Escucho la voz de Wainwright
cantando Chelsea Hotel,
aquella magistral canción de Cohen.
Mis ojos vuelan en el tiempo,
pienso en aquel sueño
que pudo emerger una noche
y la lluvia logró deshacer
para la eternidad.
No hay nada peor
que ver como se frustra un sueño
antes de comenzar a soñar.
I need you, I don't need you,
I need you, I don't need you,
se deshoja lentamente 
la canción en mis oídos,
y yo no sé si aún sigo necesitándote.