“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

viernes, 13 de mayo de 2011

Otro amanecer


Dawn and dusk - YAREK GODFREY

Son las horas de este tiempo muerto,
que pesa como una cruel mortaja,
las que se incrustan en las sienes
cuando, al llegar de nuevo la madrugada,
regresa el eco profundo del océano
a las sombras de los cerezos del jardín.
Son las espinas hirientes de las rosas
las que desgarran la piel de la mañana
y desangran los silencios de un lenguaje,
sobre un sueño saciado de palabras,
que no será jamás luz virgen
de otro amanecer.

10 comentarios:

  1. Versos con perfume
    de rosas y cerezos
    salen de lo más profundo,
    realidad fecunda
    de palabras y silencios.

    Un gran abrazo

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  2. Un sueño saciado de palabras, entre cerezos y rosales...solo te deseo el aroma del azahar, la pureza de los lirios y el sabor de la hierbabuena para alumbrar un amanecer de dicha rociado con las gotas de la piel de la aurora.

    salud compañero

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  3. creo que ya comenté esta poesía, pero merece la pena releerla...cientos de veces porque es bella en si y comunica, transmite un hondo sentir. Yo te deseo un amanecer al aroma del azahar con la piel de tus sueños al despertar.

    claro hombre...salud)

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  4. Es un poema que te deja una sensación inquietante.
    Sigues siendo artista de las letras. Abrazos.

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  5. ...ese otro amanecer...traera sus propias espinas, tal vez ecos rezagados...pero tambien traera luz!!!!!!

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  6. que cada amanecer se inyecte de ardores con las punciones de sus rosas agrestes

    besos

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  7. Hermosísimo poema, Noray, prodigiosos versos de la primera estrofa:"regresa el eco profundo del océano/a las sombras de los cerezos del jardín" y el final de la segunda:"que no será jamás luz virgen/ de otro amancer". Poesía pura.

    Un fuerte abrazo
    Elvira

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  8. Qué hermoso, es bellísimo, querido Noray.

    Espinas hirientes de las rosas, aristas de los sueños que aún no nos alcanzan, y solamente surcan el océano,
    desgarran al alba el llanto del silencio,
    también la piel del alma,
    la fe en el sueño,
    nos desgarran.

    besos

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  9. Se me ha olvidado darte la enhorabuena y que me guardes, por favor, un poemario.

    Gracias, otro beso.

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Inexorablemente, dos somos infinitamente más que uno.