
Poèmes barbares, 1896 – PAUL GAUGUIN
El sueño siempre fue mar antes de ser arena.
Nunca llegó a ser realidad hasta que despertó el alba
sobre los cristales de hielo de mi ventana.
Aún late en mi cuerpo la voz quebrada de Camarón,
cantando La Tarara de Lorca.
Todavía resuena el eco de su voz en mi sangre.
Nunca hubo otro mar ni otra arena distinta
que estas huellas de seda abandonadas
en el silencio del carmín de los geranios,
bajo la luz de la primera luna de primavera.
Todavía palpita tu silencio,
como un relámpago en medio de la noche oscura.
Aún perdura el timbre de tu nombre
sobre las ascuas del lenguaje crepitando en mi interior.
Y aunque sé que no veré contigo
jamás ese soñado amanecer ni ninguna puesta de sol,
yo continuaré escribiendo sobre tu piel
cada uno de mis poemas.
Nunca digas nunca jamás... quién sabe hasta donde llegarán los acordes de las cuerdas de tu guitarra...
ResponderEliminarBuenas tardes.
ResponderEliminarEmocionante entrada. Una gozada para los sentidos leerla mientras suena Lorca en la garganta de Camarón. Me faltó poder leerte con los pies metidos en el agua de los corrales de mi pueblo, sentado sobre rocas ostioneras.
Gauguin también es de mis favoritos.
Gracias por subir una entrada tan henchida de sentimientos y buen gusto.
Ufff...ese final:
ResponderEliminar"aunque sé que no veré contigo
jamás ese soñado amanecer
ni ninguna puesta de sol,
yo seguiré escribiendo sobre tu piel
cada uno de mis poemas"
son las palabras perfectas para explicar un sentimiento.
Maravilloso, mi Noray.
Y aprovecho hoy para escribir algo que deseo desde hace tiempo, con respecto a la frase de Ana Mª Matute.
La mía sería:
"Escribo porque he encontrado que este es mi lugar en el mundo"
Genial. Como la voz de Camarón.
ResponderEliminaracabo de llegar y me encuentro con este pedazo de tu alma hecho palabra...que llegó a mí con la fuerza de ese sentimiento noble e intenso que palpita en tus versos. Ese palpitar de silencios, me resulta familiar...es por eso que entiendo a la perfección.
ResponderEliminarMucha luz de lunas de primavera
para dar calor a los cristales
de hielo que te iluminan.
Y alegría...siempre.
Precioso poema. Una delicia mientras se escucha la voz maravillosa e irrepetible de Camarón.
ResponderEliminarFelicidades. Saludos Carmendy
¡Ay Jose, como me has dejado el alma con este bello poema!... Todo él es bonito, pero la primera estrofa me ha subyugado.
ResponderEliminarLa voz de Camarón es poesía de hilo rasgada con furia de arriba a abajo, acompañada de tu poema, alcanza el climax.
Un abrazo.
De acuerdo con Terly.
ResponderEliminarLa primera estrofa es perfecta
Precioso homenaje al genio y al artista.
ResponderEliminarBesos
Hermoso y profundo, el alma clama desde su mazmorra en la garganta del poeta.
ResponderEliminarUn abrazo
Siempre habrá un sueño que compartir,
ResponderEliminaruna estrella que,.. al mirar al cielo
veamos brillar al mismo tiempo,
una estela que corra
de mi orilla a tu mar eterno
con un silencio entre los labios
para dejarlo en tu piel.
hermosos versos
ResponderEliminarni idea de quien es Camarón
pero al escucharle , algo intuyo:)
besos desde este lado del mapa
Emocionante y emotivo, acompañado de esa voz desgarrada que duele.
ResponderEliminarViva el quejio andaluz que se lleva dentro
ResponderEliminarCuando una guitarra suena exala un suspiro
Bssss
El mar va impregando de voces de aquellos que no se olvidan.
ResponderEliminarProfundo y bello.
Me gusta tanto arder en la música de Camarón.
Va beso poeta.
M.
Tus poemas de sueños
ResponderEliminarde mar, de arena,
exhalan ese suave aroma
del despertar del alba
en primavera.
Un abrazo muy grande