“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

jueves, 25 de febrero de 2010

Entre una sementera de versos

El jinete de la muerte, 1935 – SALVADOR DALÍ

Las palomas blancas se volvieron ortigas
y entre los trinos de la inquina
enmudecieron los ruiseñores,
sobre la tierra sedienta
quebraron sus finas raíces
los alargados girasoles
a la luz de un ciego amanecer
que muda los jardines de mariposas
en deshabitados cuerpos.

Tantos se han ido quedado
en el camino a lo largo del tiempo,
deshojando sus propios ideales
en la soledad de la noche
sin lograr ver el nuevo día,
asesinados en improvisados paredones
o en cualquier cuneta infame,
pudriéndoseles la vida en cárceles
entre una sementera de versos
que nunca llegaron a florecer.

Nada ha sido tan funesto
como la infinita maldad del ser humano
contra sus propios semejantes
cuando desata la represión y la guerra,
excretando el resentimiento y la injusticia
que revienta heridas mal cerradas
por las que afloran las vísceras
y se transforman en pústulas
del aliento, de la carne
y de la ardiente memoria.

11 comentarios:

  1. En mis refugios destruidos
    en mis faros sin luz
    en el muro de mi tedio
    escribo tu nombre.
    Libertad.
    Paul Eluard

    Una vez más escribiste un poema…
    Saludos

    ResponderEliminar
  2. Excelsa tu poesía maestro..

    Excelente

    ¨Hermoso cuando la poesía es todo en el sentir.. nace con amor la lectura..¨ Payés

    Un abrazo
    Saludos fraternos..

    ResponderEliminar
  3. Hermoso blog, pasaré pronto para disfrutarlo bien. Saludos!

    ResponderEliminar
  4. cuando afloran esos recuerdos de guerras y triaciones entonces pienso una cosa: el ser humano es malo, taimado e inmisericorde.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  5. Como me duele, cuando enmudecen los pájaros
    y los caminos se plagan de ortigas.
    Que pena que eso nos separe aún más de los que estuvieron.

    ResponderEliminar
  6. Maldito el hombre que al hombre mata. Maldito el que por su culpa se escriben historias asesinas; esa historia que no deja vivir.

    Recordar para olvidar... Recordar para que nunca vuelva a pasar.

    Abrazos

    ResponderEliminar
  7. Para eso debe servir el poeta, para denunciar con sus versos y poesía, como tú muy bien lo haces, las injusticias de la humanidad, la depredación del hombre, las cruentas guerras y ese "Homo homini lupus" al que se refiriera Tito Marcio.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  8. Cierto Noray, sorprende como el hombre es capaz de lo mejor y de lo peor, pero cuando sale su lado salvaje, animal...es lo peor, como dice Terly, "el hombre es un lobo para el hombre".
    Estremecedor poema.
    Un abrazo y que tengas un buen fin de semana.

    ResponderEliminar
  9. Los valientes siempre dieron su vida Noray.
    Tantos se fueron y tantos estamos.
    La maldad es ignorancia.
    La compasión y el Amor es el estandarte y el escudo de los valientes.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  10. Asesinados...
    entre una sementera de versos
    que nunca llegaron a florecer.

    Truncados por manos
    infames que no saben
    del vuelo de la mariposa
    ni del canto del ruiseñor.

    Tu versar siempre cierto
    siempre bello.

    Un cálido abrazo.

    ResponderEliminar

Inexorablemente, dos somos infinitamente más que uno.