“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

jueves, 11 de febrero de 2010

Atrapado en mi propia piel

Study for portrait of John Edwards, 1987 – FRANCIS BACON

Aislado en mi propio exilio,
en una tierra que se vuelve estéril
y con la retina ya hendida
por la penumbra perenne,
abandonado por los espejos
que se ciegan en la noche
y se alumbran en el nuevo día
fecundando así la vida,
entre los miles de muertos
que llevo exilados dentro,
me siento un apátrida
atrapado en mi misma piel.

14 comentarios:

  1. Espero los mejores versos desde el exilio...

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  2. Hermoso el poema que nos acercas, es todo un placer acercarse a visitar tu espacio.

    Gracias por compartir.

    Cálido abrazo.

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  3. El cuerpo es la cárcel del alma, decía Platón.
    Excelente poema, muy crudo, muy intenso.
    Cariños!

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  4. Precioso. Es una sensación que yo también he sentido a veces. Sentirme etraña en mi propio cuerpo. Con una edad que no me corresponde. Un abrazo

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  5. Hermoso, sentido y compartido poema!!
    Demasiados muertos quedan detrás, demasiados!!
    Un abrazo

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  6. Es que como no somos animales que renuevan esa piel... es tristemente para nosotros imposible desterrar esos recuerdos que quedan ahi... siempre!!!
    Besos cielo, termina bello tu dia!!!

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  7. Es la soledad de los grandes, me ha hecho recordar a Nitzsche cuando dice el árbol que crece alto se hace solitario pues nadie ya le entiende y lo único que querría a tanta soledad es un rayo que le ocasione la muerte. Perfecto poema (como siempre) Un gran abrazo.

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  8. Noray-
    Como siempre un placer leerte en voz alta y sentirte...

    Un beso.

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  9. La misma piel, el mismo corazón, la misma bandera.

    Besos

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  10. En este silencio exilio me quedo poeta..
    Excelente como siempre.


    Un abrazo
    Saludos fraternos..

    Que disfrutes del fin de semana..

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  11. Nuestra propia piel es en tantas veces cárcel del alma...
    Un bello poema, Noray.
    Un abrazo.

    PD.
    Gracias por tu comentario en el Romance (Audio) de mi padre.
    Mis hijas, 39 y 32 años no conocían la voz de su abuelo, ya sólo por eso, valió la pena

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  12. Sensación compartida, amigo. Extraña para mí misma en muchas ocasiones, me conmueven tus versos crudos, descarnados...

    Un abrazo y buen fin de semana.

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  13. Precioso poema que eriza el bello y nos hace valorar la piel que nos cubre, aunque no siempre la sintamos nuestras.

    Besos
    Narci

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  14. Magnífico el zig-zag de las imágenes del poema. Te hacen girar y se termina en espiral, Noray:

    Los espejos que se ciegan y vuelven para alumbrar.
    Los muertos desterrados que están dentro de la piel.
    Apátrida... y, sin embargo, recluido dentro de la frontera de la piel.

    Te felicito. Se lee una y otra vez y cada vez es mejor.

    Un beso,
    Laura

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Inexorablemente, dos somos infinitamente más que uno.