“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

viernes, 3 de abril de 2009

Escorias negras


Paisaje volcánico, 1992 – MIRÓ MAINOU


Se rompe la tierra
por una espiral de óxidos calcinados
y abre el precipicio
en el brocal oscuro del cerebro.
Mana la sangre mezclada
con agua llena de coágulos,
y cada afilada grieta
se convierte en páramo desértico.

La tarde ha reventado la luz del relámpago 
que ardía en las pupilas.
Sólo espero con afán
que muera de una vez el sol
en el horizonte de los labios.

Ya no habrá más tierra.
Tampoco sangre queda.
Ni tan siquiera agua pura.
Sólo un enorme pedregal
repletos de escorias negras
entre las cenizas del alma.