
Eco por un grito, 1937 - DAVID ALFARO SIQUEIROS
Tanta sangre caída,
tanta miseria en las calles,
cuantos niños desnudos,
la pobreza se respira
en tu aire.
No te pares,
lucha, grita,
no te calles.
La vida es bella
para que tus muertos
te la arranquen.
Tanta sangre caída,
tanta miseria en las calles
cuantos muertos
y heridos
siguen en tus calles.
No te pares,
lucha, grita,
no te calles.
La vida es bella
para que tus muertos
te la arranquen.
(Canción para cualquier país empobrecido de La Tierra
por la acción de nuestro mal llamado Primer Mundo)
Amiga: desgarrador, perfecto, real y doloroso.
ResponderEliminarTe felicito
Lydia Raquel pistagnesi
Somos nosotros, amigo Noray, los que nos callamos cobardemente ante hechos como los que describes.
ResponderEliminarUn abrazo.
Tanta pobreza, y nosotros a veces viviendo a espaldas de aquella realidad...
ResponderEliminarNo sé, quizá las palabras que nacen de un sentimiento, generen ondas que ayuden a cambiar el mundo.
ResponderEliminarCerremos los ojos y mandemos ondas de esa buenas...
Un poema simplemente real, por eso es genial.
Un beso grande.
tanto ha caído poeta, muy sentidos tus versos..
ResponderEliminarexcelente..
saludos fraternos
un abrazo
que tengas un buen fin de semana
Querido amigo: hoy hemos tenido una reunión de poetas con la magnífica poetisa Laura Victoria, colombiana de madre africana, y nos ha leído unos poemas sobre la negritud y el trato que les damos en Europa y en España a los inmigrantes negros que nos ha hecho estremecer de dolor. Gracias por escribir tú también sobre este doloroso problema.Tenemos que colaborar entre todo para difundir lo terrible de la situación y ayudar dentro de nuestras posibilidades. Un fuerte abrazo.
ResponderEliminarGritaremos juntos con otros poetas.
ResponderEliminarHermosos versos
Un abrazo fraterno y solidario
Nunca ha sido bueno el silencio.
ResponderEliminarUn abrazo
A gritar con fuerza esa denuncia... a todo pulmon.
ResponderEliminarBravo, poeta!!!!
Un fuerte abrazo.
(Te debo las tildes)
Y queremso que se queden en sus casas a sufrir mientras nosotros los vemos por el telediario en su agonía. Yo no soy culpable pero a veces me siento cómplice.
ResponderEliminarUn abrazo.
En tanta injusticia duele la mala conciencia que se nos crea por aceptar lo que tenemos olvidando a los que no lo tienen.
ResponderEliminarUn abrazo.
El silencio es el olvido. Nunca hay que callarse. Al menos que nos quede el derecho de la denuncia. Me voy a pasar el día en la playa y quise visitarte antes de irme. Espero que estés muy bien, maestro. Pasa un feliz domingo. Un abrazo muy fuerte. Hasta pronto.
ResponderEliminarQué más se puede decir
ResponderEliminarsi tú lo ha dicho tod
¡y tán bien!
Un abrazo y buen domingo.
Nadie calle, alguna vez las voces por el amor y la paz seran escuchadas.
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