
Vista ideal de la Acrópolis y el Aerópago en Atenas, 1846 - LEO VON KLENZE
Amanece en la Acrópolis
y el Partenón se desnuda
en mi lejana mirada,
como si toda la eternidad
se deshilara ya entre mis manos,
enarbolando la bandera de la duda
y envolviendo en ella a mi corazón.
Linda poesìa, y me encantò el cuadro, muy buena reconstrucciòn de la acròpolis...
ResponderEliminarUn abrazo grande ...
Hammelinn
siempre emocionas.
ResponderEliminarbesos.
cariños.
Que bonito que es este.
ResponderEliminarSe merece ser leído allí.
Me ha gustado mucho.
Saludos.
He tenido la oportunidad de ver así el Partenón... y me he sentido unida en tus palabras.
ResponderEliminarUn beso.
Soledad.
Hermoso como siempre, es tu estilo el que los firma.
ResponderEliminarUn abrazo
Un gusto leerte siempre poeta, tus poemas son la esencia de tu pluma escrita con el alma..
ResponderEliminarsaludos fraternos
un abrazo
bonitas fotos y palabras.
ResponderEliminarResulta difícil que no se me cuelgue el ordenador al querer dejar un comentario. A ver si de esta vez entra.
un saludo
También me emocioné personalmente en este maravilloso sitio.Encontré hace tiempo este poema,tras los pasos de los dioses griegos. Sólo algunos descubrimos tan tarde la belleza.
ResponderEliminarEL PERRO DE ULISES
Al regresar a Ítaca después de veinte años,
vestido con ropas de mendigo,
Ulises se enjugó una lágrima.
Argos, lleno de pulgas,
tendido en el estiércol,
alzó la cabeza y las orejas.
Fue el único que reconoció a su dueño.
Así nos pasa a los humanos
frente a la belleza, que nunca es fácil,
que nunca es benigna,
frente a la perfección camuflada y hambrienta.
Como el perro de Ulises
sólo algunos ladramos frente a ella
y movemos el rabo.
Veinte años esperando a su amo
y Argos poco después murió.
Un abrazo,poeta, y gracias por tranportarnos a la cuna de nuestra civilización.
Hola Noray:
ResponderEliminar¿Qué tendrá aquel lugar de poesía? ¿Cuantas nanas entre sus columnas? Historias dormidas para despertarlas.
Un abrazo.
La bandera de la duda nos cubre desde el nacimiento, la duda es parte de nuestro tráfico sanguíneo.
ResponderEliminarUn abrazo
Marian
He dejado un premio para ti en mi blog!
ResponderEliminarBesos