
Gente corriendo, 1975 – JUAN GENOVÉS
“Allá, allá lejos;
donde habite el
olvido”
LUIS CERNUDA
Transitamos en la vida por un alambre demasiado fino,
haciendo medidos equilibrios para no caernos al precipicio.
A veces, creemos conseguir mantenernos livianos y erguidos,
sabiéndonos doblegar a tiempo pero sin llegar a quebrarnos.
Otras veces, desde el vértigo, nos precipitamos al vacío
más remoto y tenebroso para desangrarnos en soledad.
En realidad somos sendas del olvido,
que florecemos como pétalos fugaces
para marcar la estela de la muerte que avanza,
irremediablemente, a un paso delante de nosotros.
Incluso hay personas que dicen estar seguras... comentan que estamos aqui para acompañar a la muerte siendo soledades.
ResponderEliminarUn abrazo Noray.
somos y estamos.. el resto va y viene cambia.. se transforma es viento brisa mentras andamos.. a donde para que.. solo sabemos que estamos ... y a hacer equilibrio nos enseñaron..
ResponderEliminarbesos muchos.
Creo que si, tienes razón somos sendas del olvido, ¿tan solo la muerte se acuerda de nosotros? Dime que no!
ResponderEliminarUn abrazo.
Somos eso y mucho más
ResponderEliminarSomos lo que amamos
y no podemos olvidar
nada importa la muerte
si sabemos amar eternamente!
besos
Me gustó eso de
ResponderEliminar"...somos sendas del olvido,
que florecemos como pétalos fugaces..."
Una imagen muy medida, en ese claroscuro del blanco y negro, sobre la fragilidad de los pasos terrenos.
ResponderEliminarImpresionante, Noray.
Un beso.
Soledad.
Muy bonito, pero un tanto tétrico ese final...De todas formas excelente!
ResponderEliminarEstamos hechos de momentos que nos marcaron, momentos en que no cabe el olvido.
ResponderEliminarMe gusta pensar así.
Me has ehco reflexionar, dentro de 80 años nadie se acordará de que hemos existido, ¡que poquita cosa somos!
ResponderEliminarMás que un poema, hoy leo una reflexión demasiado cierta.
ResponderEliminarHay muchas formas de decirlo.
Esta es la más bella.
Un abrazo, José.
La fugacidad de la vida. Un tema recurrente en la historia de la poesía. La maldición de ser juguetes rotos. La fragilidad como recurso de vida. Nuestra historia al fin y al cabo. Tú lo definiste mejor una vez más. Un abrazo, amigo.
ResponderEliminarno.. no trazamos la estela de la muerte..
ResponderEliminaresa luz que dejas.. es sólo el destello
que necesitan algunos para conseguir ver.
no te apagues nunca.
un beso.
Por eso mismo las puertas del olvido he cerrado...
ResponderEliminarese no es un buen lugar para mi vida.
Saludos conversos
Deseo de olvidar como único refugio a que acogerse.
ResponderEliminarA veces pasa.
Sólo podemos vivir donde no hay ciertos recuerdos.
Abrazos.
Muy bello poema es un paseo exquisito tu lectura tus versos, poemas que nos alimentan el alma poeta...
ResponderEliminarsaludos fraternos
La busqueda del lugar seguro , donde poder ser , donde las certezas sean mas fuertes .
ResponderEliminarUna belleza emociona leerte