“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

jueves, 10 de julio de 2008

Paseo

Calle de París, en un día de lluvia, 1877 - GUSTAVE CAILLEBOTTE
Casi siempre, cuando paseo
por las calles de mi ciudad,
veo mujeres y hombres,
vacíos, no veo a nadie.

Paseo y, mientras camino,
mi paseo se va amarrando
al recuerdo de calles,
inmensamente largas,
hasta el infinito.

Cruzo el caudal de asfalto
y mis ojos vuelan a remotas orillas,
mientras el cielo se corona
con una llamarada de fuego
que abrasa mi retina.

5 comentarios:

  1. La mirada se entorna a veces hacia esos mundos nuestros inventados, al refugio de los sueños, la amnesia salvadora que nos evita el dolor.

    Encantada de leerte.

    elisa.

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  2. sí, desierto completo de calles habitadas por espectros

    como en los cuadros de Ernst Ludwig Kirchner o Gustave Caillebotte

    mejor el refugio de las otras orillas

    un abrazo

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  3. Tarde más de 10 minutos en leer esta hermosa poesía, la causa, la música de fondo, ¡genial y maravillosa! era totalmente incapaz a leer, mi mente volaba más allá de las estrellas.
    Gracias Noray, por hacerme volar tan alto.
    Mis saludos.

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  4. Soñar despierto es lo más maravilloso del mundo...
    viajar de esa manera
    muchas veces nos rescata...

    besos

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  5. Poder volar en las calles de nuestra ciudad, sin ver a nadie, escapar infinitamente. Cada rincón responde a un recuerdo. Y cada r3ecuerdo a una llamarada.

    un abrazo

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Inexorablemente, dos somos infinitamente más que uno.