“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

sábado, 20 de febrero de 2010

Se despierta el bosque

El despertar del bosque, 1939 - PAUL DELVAUX

Se despierta el bosque en las yemas de la noche,

sobre unos labios siempre insomnes 

que esperan la floración de la carne fugaz

en las aristas rotas del último crepúsculo.


Se deshoja la vida en un sudario

de hojarasca con aromas de azahar

y en los brotes de una metáfora que supura 

entre las heridas de la última puesta de sol.


Se despierta el bosque sobre la línea abscisa

de una furtiva voz que se alza en la vigilia, 

como una antigua quimera perdida

entre el denso infierno y el desnudo paraíso.


Se desflora la muerte como una mariposa de aire,

que languidece entre el temblor del útero ardiente 

y el recuerdo efímero de un eterno cáliz 

que lubrica las entrañas de secretos olvidados


viernes, 19 de febrero de 2010

En el vientre de tu fragua

Tinecheide, 1965 – CÉSAR MANRIQUE

“Libre te quiero,
como arroyo que brinca
de peña en peña”

AGUSTÍN GARCÍA CALVO

Quisiera ser lava,
que te recorriera la piel
y ahogarme dentro
para fundirme en tu magma
y, cuando de nuevo
tras los cristales
de esta ventana
asome el alba,
despertarme sereno
de este plácido sueño
y ver que sigo dentro de ti,
en el vientre de tu fragua,
y después cerrar mis ojos
para volver a ser arroyo
que mane de tu roca
y volver a ser
tu agua.

jueves, 18 de febrero de 2010

Siempre te llevaré dentro


Dalí de espaldas pintando a Gala
de espaldas eternizada por seis córneas virtuales
provisionalmente reflejadas en seis verdaderos espejos,

1972 / 73 - SALVADOR DALÍ

Tu cuerpo respiraba en mi aliento
y te llevaba sostenida entre mis manos
como un barco a su puerto.
Te veía sobre la arena de la playa
en el más completo de los silencios,
como si no hubiera más palabras
y ya no existiese el tiempo.

Entre sueños,
te divisaba pura y transparente
como fértil lluvia mansa
que lentamente cayera por tus senos.
Mis ojos se volvían campos de escarchas
que se fraguaban en tus labios,
y en tu vientre todavía florecían los cerezos.

Ahora que esta orilla
no separará jamás nuestro océano
y tu cuerpo es ya mi propio cuerpo,
ahora que estás entre mis brazos
y asida con fuerza a mis sueños,
es cuando consigo dejarte libre
porque siempre te llevaré dentro.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Como un relámpago


El pájaro relámpago cegado por el fuego de la luna, 1955 - JOAN MIRÓ

“Y luego fue el silencio.”


JOSÉ HIERRO 


Es el yugo de esta espesa umbría,

que se adentra en la médula

y hunde sus afilados cuchillos

en el corazón enamorado de las azucenas.

Son los húmedos labios de la noche,

que se asoman impunes al vértigo del paraíso

sin encontrar más surcos que la propia carne.

Es la sangre de las amapolas

la que mana sin cesar desde el silencio

por la profunda brecha abierta

como un relámpago en las espinas de la mañana.


martes, 16 de febrero de 2010

Seré viento


Flora and Zephyr, 1875 – WILLIAM ADOLPHE BOUGUEREAU

Seré viento
sobre cada poro
de tu piel 
brisa del océano
que rocíe tus labios
al amanecer.

Seré férvido céfiro
en la primavera
de tu vientre
y húmedo alisio
en tu desnudo torso
cada anochecer.

lunes, 15 de febrero de 2010

Buscando la radiante luz


El reino de las luces, 1954 – RENÉ MAGRITTE


Giramos en la órbita sin principio ni final
que marca la eternidad de todos los tiempos,
hilvanando un mosaico que nos haga comprender
la arquitectura del universo.

Sólo en nuestras manos
arranca la justa medida o el nervio certero
para subir la senda del sol y de la luna,
buscando la radiante luz
del día y de la noche.

Somos mazo y cincel,
incienso, granada y olivo,
trigo y vino en la piel.
Somos agua y sal
en cáliz de oro y plata
sobre el altar perenne
de las estrellas del firmamento.

En las cavidades de nuestros ojos
nacen mansos corderos y serpientes de acero
que reptan con sigilo sobre las columnas firmes
de nuestro verdadero templo.

Trazamos el camino
sobre los ángulos del futuro
con las herramientas que en sus brazos
sostienen la fiel espada que separa la carne del sello
en la piedra donde crece la rosa.

domingo, 14 de febrero de 2010

La fuente de mi haiku


El baño de Diana o La Fuente, 1869/70 - CAMILLE COROT

Así, desnuda,
eres la única fuente
de mi desierto.